martes, 29 de septiembre de 2009

Reflexiones

REFLEXIONES

Este fin de semana he leído algo que me ha hecho reflexionar sobre lo que está pasando en nuestra Cofradía y preguntarme:

¿Por qué estamos en la situación actual?
¿existen intereses ocultos para que esta Cofradía se desintegre?
¿quién está dejando que la Cofradía de Dolores esté, como dice la canción “sin rumbo y en el lodo”?
¿hay alguien que tiene algo que ocultar?
¿cuál es el futuro que nos espera?

Y un artículo de opinión del Diario de Ferrol del pasado domingo me hizo ver algunas respuestas: independientemente de la parte de culpa que tienen esos “mal dirigentes” de la Cofradía (además de algún otro que está con ellos y que a veces viste de hábito) no debemos olvidarnos de la persona de la que jerárquicamente dependemos. Y esa persona no es otra que el Sr. Obispo.

Algunos sentimos que no está siendo claro ya que dice unas cosas y después hace lo contrario (él mismo en su pastoral sobre Cofradías dice que es necesario que “los sacerdotes e incluso el Obispo nos acerquemos con estima y respeto hacia las Cofradías” y algunos no sentimos ese respeto que él mismo propugna). Da la impresión, como se indica en el artículo que he mencionado, de que se está jugando a dejar pasar el tiempo y que la gente tire la toalla por cansancio; de que D. Manuel ha contado determinadas “milongas” que, pasado el tiempo y visto que la realidad iba en sentido contrario, no han hecho otra cosa que decepcionar y/o cabrear al personal.

A lo mejor es que yo no se (ni me gusta) leer entre líneas, pero en este tema, que para muchos de nosotros es muy importante, le pediría al Obispo que fuera extremadamente claro. Que diga las cosas sin rodeos. Lo que quiere y lo que no quiere. Y que no ande jugando con las personas con cosas como ahora te digo esto y dentro de un rato resulta que hago otra cosa distinta.

Y sería conveniente y bueno para todos que, antes de todo eso, oiga las opiniones de TODAS las partes afectadas, las que opinan A y las que opinan B. Y si hay otras que opinan C o D, pues también. Después, él que tome las decisiones que considere oportunas y que las comunique. De esa manera, los cofrades, como se dice en la Pastoral, sentiríamos que el Obispo vela por nosotros “para que contéis con las ayudas necesarias en vuestra vida de fe y en las responsabilidades, legítimas y peculiares exigencias, y en las tareas asociativas cofrades” y nos ahorraríamos muchos problemas.

Tengo la esperanza, es de lo poco que me queda, de que las actuales aguas turbulentas se tornen tranquilas, de que la sensatez haga acto de presencia y de que dentro de algún tiempo lo que estamos pasando ahora sólo lo recordemos para no volver a cometer los mismos errores.

Luis Alfaro

lunes, 14 de septiembre de 2009

Reunión con el Obispo II

Vaya publicidad más larga desde mi otro post, pero bueno se mezcló con ella las vacaciones y demás y me he retrasado un poco en la continuidad. Intento retomar el hilo en relación a ese cambio de actitud de la diezmada Junta Directiva. Y empiezo por preguntarme ¿qué pinta en esta historia el Párroco y además siendo lo que es en la Cofradía?, me pregunto que como es posible que con el resultado de la Asamblea, lo comentado en ella y los días siguientes y la reacción de los directivos (¿quien administra si el administrador ha dimitido?) y asambleístas, no interviene; y por lo que se deduce, tampoco informó al Obispo, como es su obligación. Porque yo no creo que lo haya hecho y D. Manuel pasara olímpicamente; o no se fía de lo que le cuenta y no dice que va intervenir hasta que lo visitan las personas que lo hicieron. Que por cierto hasta ahora creo que no se ha cumplido el hecho de que hablaría con la Junta Directiva para que convocase elecciones en fin de septiembre. Con todo esto y más cosas por todos conocidas, tengo la percepción de que no interesa una nueva Junta Directiva (el porqué es otra cosa) y que el cambio de actitud de los que quedan en la Junta Directiva viene provocado porque el Párroco (¿os acordáis de la foto de la entrega de alimentos comprados con el excedente, la cara de alegría del Cura?, acto que tiene mas importancia de lo que en principio parecería) los animó a continuar y se ha desplegado una serie de actividades, podríamos llamar diplomáticas, para su continuidad. Pero claro, no sé si he de ser yo el que recuerde la Pastoral del Obispo, ni de que las cuentas están sin aprobar, ni que el presupuesto tampoco, ni las actividades, que no hay administrador, que la Junta o esta dimita o muy dividida y que hay problemas graves. La táctica empleada por la Iglesia siempre es dejar pasar los días, y ya se cansaran. De nosotros depende. Creo que hemos abierto la caja de los truenos de la Cofradía y hay personas que tienen miedo a quemarse.

CARLOS GARCÍA